“—Cuando yo uso una palabra —dijo (Humpty Dumpty) en un tono bastante desdeñoso— significa lo que yo decido que signifique, ni más ni menos.
—La cuestión es —dijo Alicia— si usted puede hacer que las palabras signifiquen cosas tan diferentes
—La cuestión es —dijo Humpty Dumpty— saber quién es el amo, eso es todo”

Lewis Carrol, Alicia a través del espejo

lunes, 13 de junio de 2011

Ensayo sobre MEDEA de Eurípides


Los alumnos de Quinto año realizaron en uno de los módulos de clase un ensayo según la siguiente consigna:

"Elija una de las siguientes opciones y escriba un ensayo de entre 600 y 700 palabras:

1.     Analice el uso de la argumentación en Medea. Para ello tenga en cuenta los diálogos que la heroína mantiene con el coro, con Creonte y los dos que mantiene con Jasón.

2.     Medea transgrede el modelo clásico de mujer aceptado socialmente cuando se produce el desequilibrio como producto del error humano. Analice en qué sentido responde al modelo y en qué sentido lo transgrede (Tenga en cuenta la evolución del personaje a lo largo de la obra, su desdoblamiento, la imagen de la heroína entre los griegos desde su condición de hechicera y extranjera, su relación con la maternidad, etc.) ¿En qué sentido Jasón es un héroe pasivo? (Tenga en cuenta el primer diálogo que el personaje mantiene con Medea)

3.     Analice la oposición realidad- apariencia en la obra. Tenga en cuenta la tensión entre la pasión y la razón, entre el deseo y el deber, entre el amor y la conveniencia, etc. ¿Cómo se da en el personaje de Medea y cómo aparece en Jasón?

Se evaluarán los siguientes puntos:

a)     El conocimiento y la profundidad de la lectura del texto.

b)    La habilidad de estructurar ordenadamente el ensayo con una Introducción, un desarrollo y una conclusión.
c)     El buen uso de conectores lógicos para relacionar las ideas.
d)    La relevancia y pertinencia de las garantías explícitas o citas textuales para fundamentar el análisis.
e)     El conocimiento de la bibliografía presentada en el blog del aula y de todo lo analizado durante las clases.
f)     El buen uso del código: ortografía, puntuación, vocabulario, sintaxis, caligrafía, etc."
Una vez que se devolvieron los ensayos con las sugerencias correspondientes para que escribieran el texto definitivo, los alumnos subieron los textos a sus respectivos blogs. Entre todos, se ha seleccionado esta vez el siguiente ensayo: 

LA OPOSICIÓN REALIDAD- APARIENCIA EN MEDEA
por Mariana Rodríguez

"La tragedia griega presenta familias en conflicto por generaciones, porque con la sangre se hereda un destino, una maldición, o una responsabilidad. Desde esta perspectiva, la sociedad es presentada no en un equilibrio estático, sino en una situación límite, en un proceso de continua construcción y ajuste de la relación entre los individuos y las instituciones de su cultura. En esta situación límite se construye una tensión sobre la base de un sistema de polaridades; de posiciones dicotómicas que en su lucha ponen en riesgo la seguridad del hombre fundada en el orden social como la ambigüedad del uso de la lengua, que en vez de comunicar, engaña."[1]
En Medea   podemos observar esta ambigüedad del uso de la lengua por parte del personaje principal, ya que ella en muchos casos engaña al que le está hablando y esto genera una oposición entre la realidad y la apariencia.
Si bien al principio de la historia Medea se presenta tal cual es, es decir, como una mujer violenta, llena de ira y a la vez muy triste, inmediatamente muestra lo contrario en su primera conversación con Creonte, en la que le ruega que no la expulse del territorio Corintio. En ese momento Medea aparenta ser otro tipo de mujer: una que sería incapaz de vengarse, se muestra tan buena hasta el punto de victimizarse ante el rey, al que logra convencer con fuertes argumentos:

"No tiembles ante mí, Creonte, no estoy en condiciones de cometer un error contra los señores que gobiernan."

Cuando finaliza esta conversación con Creonte, Medea se quita esa "máscara social" y vuelve a mostrarse tal cual es en realidad en una conversación consigo misma, en la que planifica su venganza:

"...daré muerte a tres de mis enemigos: al padre, a la hija y a mi marido."

También en la primera conversación con Jasón se muestra tal cual es cuando le echa en cara toda su ira y todo su dolor:

"¿Hacia dónde me volveré ahora? ¿Hacia la casa de mi padre, la que traicioné junto con mi suelo natal cuando te seguí?"

Ya en el segundo diálogo con Jasón, una vez planeada su venganza, Medea vuelve a utilizar la ambigüedad en su discurso y le pide perdón a Jasón por todo lo que le había dicho, diciéndole ahora que lo comprende:

"¿Por qué estoy fuera de mí y guardo rencor contra los que me aconsejan bien, por qué me pongo como enemiga a los soberanos de ésta tierra y a mi marido, que defienden los intereses más convenientes para nosotros al haberse casado con un miembro de la familia gobernante y al engendrar hermanos para mis hijos?"
Finalmente, habiendo cumplido con su objetivo, Medea nuevamente se vuelve a mostrar tal cual es ante Jasón y se echan la culpa de la muerte de sus hijos:

"Jasón- Pero no los mató al menos mi mano derecha.
Medea- No, pero sí tu insolencia y tu boda celebrada hace poco."

Por su parte, Jasón también provoca una oposición entre la realidad y la apariencia en la obra. En él hay una tensión entre el amor y la conveniencia, entre seguir casado con Medea y conservar su familia o casarse con la hija del rey y obtener una mejor posición en la escala social. El hecho de haber preferido lo que le convenía a él desencadena el hecho trágico:

"No por causa de una mujer yo me desposé con el hecho real que ahora sustento sino, como afirmé antes, en efecto, porque quería preservarte del peligro y para engendrar descendientes del rango real, hermanos para mis propios hijos salvaguarda de mi properie."

En conclusión, podemos afirmar que el hecho de que Jasón abandone a Medea por otra mujer y que además Creonte quiera expulsarla del territorio corintio llevó a un desequilibrio que provocó la oposición realidad-apariencia como así también una lucha interior entre la pasión y la razón y una tensión entre el amor y la conveniencia por parte de Jasón. 


[1] Sófocles, Electra, Buenos Aires, Cántaro, 1999. Pág. 9

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